Pascuas de Azkarrak 2025
Esta Semana Santa, nos hemos ido hasta Gernika a vivir unos días diferentes. Nos hemos acercardo y hemos experimentado los últimos días de la vida de Jesús, pero también hemos conectado con nosotros/as mismos/as y con lo que pasa en el mundo. Fueron días muy especiales, llenos de emociones, momentos de reflexión y muchas ganas de compartir con el resto de EEB y grupos de iniciación cristiana.

Cada mañana empezábamos el día con un paseo por la naturaleza y alrededores, siendo este, un momento para socializar y relajarnos.

El primer día trabajamos el amor fraterno. Hablamos sobre lo que significa realmente amar al otro. Hicimos dinámicas y compartimos experiencias.
El segundo día fue muy intenso. Nos centramos en la paz, y no podíamos estar en mejor lugar para hablar de ello. Recordamos el bombardeo de Gernika, un momento doloroso de la historia que nos hizo reflexionar sobre la violencia, el sufrimiento y la necesidad de construir un mundo diferente. Después hicimos el Vía Crucis, estación por estación, acompañando a Jesús en su camino. Fue una experiencia muy profunda, que nos ayudó a conectar su historia con tantas realidades de dolor que siguen ocurriendo hoy.

El tercer día nos preparamos para la Vigilia Pascual. Fue un momento más íntimo, más personal. Hablamos de la resurrección, de lo que significa para cada uno de nosotros, y de cómo todos necesitamos volver a empezar, dejar atrás lo que nos pesa y confiar en que siempre hay luz al final del camino. Nos acercamos más a Jesús, pero también a nosotros mismos.
Y el domingo, celebramos que Jesús había resucitado. Hicimos una oración de despedida y compartimos cómo nos habíamos sentido durante estos días. También hicimos una pequeña evaluación, para ver todo lo que habíamos aprendido, sentido y descubierto.



Fueron unos días increíbles, en los que hemos reído, pensado y emocionado.






